Desinfección cámara frigorífica
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Desinfección de cámaras frigoríficas contra bacterias, gérmenes y virus

Imágenes de las instalaciones:

 

La desinfección, es un proceso posterior a la limpieza ya que permite eliminar los microorganismos presentes en las superficies a través de la aplicación de sustancias químicas (desinfectantes). Con la limpieza, eliminamos suciedad visible, y  la desinfección, eliminar los microorganismos (invisibles).

Los desinfectantes más utilizados en el mercado, son compuestos a base de hipoclorito de sodio, dióxido de cloro o sales cuaternarias de amonio. Cada uno tiene ventajas y desventajas, por tanto, es necesario tomar en cuenta, cuál sería el más efectivo en nuestro caso y qué propiedades contiene cada uno, para el uso deseado.

Recuerda que un desinfectante ayuda a eliminar microorganismos que causan malos  olores y es muy recomendable rotar el tipo de este durante el año, con el fin de evitar generar una, no deseada resistencia, a los microorganismos.

El procedimiento de limpieza y desinfección de una cámara frigorífica

  1. Los factores más importantes que se han de tener en cuenta pasan por los siguientes. El Tamaño: Si una cámara es grande encontraremos dificultades para tenerla vacía, por tanto programaremos la limpieza, por partes o zonas, con el fin de no apagar los equipos. Deberemos tener en cuenta, por tanto, retirar y proteger las mercancías para evitar puntos de contacto o contaminación. Debemos ser cuidadosos con el traslado de estas mercancías, y no dejarlas en zonas donde no lleguen a sus temperaturas de referencia.
  2. Tener en cuenta el movimiento de personas: dado que es esencial para plantear las tareas de limpieza y desinfección de la cámara frigorífica. Organizar actividades, horarios, personas, turnos y tiempos a utilizar.
  3. La importancia del producto: tener en cuenta si la mercancía está empaquetada o no, en cajas, en cajas semicubiertas, su envoltura, cuidado con la generación de posible materia orgánica y los accidentes que se puedan producir intentando eliminar la suciedad. Por tanto, lo mejor será, organizar limpieza y desinfección más frecuentes y correctivas con el objetivo de limpiar en el momento en que ocurren derrames y así, evitar accidentes laborales de impactos y posibles caídas del personal.
  4. Considerar la temperatura de la cámara: si estamos en recintos de cámaras de congelación, es imprescindible utilizar químicos con los que se pueda limpiar y no se congelen. Conocer los elementos que se ofrecen en el mercado y que nos permitan evitar el apagado de los equipos frigoríficos. Estos productos pueden remover el hielo y la escarcha, por lo que es muy necesario mantener los suelos limpios y sin hielo, evitando accidentes durante el proceso.
  5. Tener en cuenta bacterias resistentes a las bajas temperaturas: Si bien la mayoría de bacterias que causan daño al humano (patógenas) no se reproducen en ambientes fríos, la bacteria «Listeria Monocytogenes» sí crece en cámaras de refrigeración entre 0 y 4°C. Esta bacteria sobrevive en la tierra, en el agua, en las plantas y en animales, y tiene una capacidad de reproducirse incluso a una temperaturas de -1°C. Puede encontrarse en paredes, techos, difusores o tuberías, en material aislante húmedo, en los burletes de las puertas, en los interruptores de las luces, en utensilios de limpieza incorrectamente almacenados y hasta en cubos de basuras. Esta bacteria provoca infecciones que se adquieren por transmisión de la ingestión de los alimentos contaminados, y, aunque sus efectos remiten en breve, a veces, se han dado casos de epidemias por el consumo en quesos frescos, ensaladas,  cárnicos o pescados.
  6. Otro aspecto importante es, que los equipos frigoríficos estén limpios, sin acumulación de agua, con la correcta desinfección, evitando riesgos de presencia y multiplicación de bacterias.
  7. Comprobar que los equipos tengan correctas todas instalaciones para evitar que se formen nichos de microorganismos.
  8. En cuanto al manejo de productos y mercancías se deben establecer procesos para destruir las posibles bacterias, una vez envasados los mismos. Usar aditivos o conservadores, con máxima precaución, con el fin de evitar la propagación de cualquier bacteria. Reasignar dentro de la cámara, zonas separados para dividir los productos cocidos de los crudos.

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